domingo, 7 de diciembre de 2014

Caso British Petroleum: El mar pasó de ser “la cuna de la vida” al basurero del capitalismo”

  En el marco del Tribunal Internacional d los Derechos de la Naturaleza presentan caso de la British Petroleum y el peor derrame de petróleo en la historia

“  Esperanza Martínez, de Acción Ecológica y miembro de Oil Watch, demanda que se reconozcan derechos de la naturaleza en el espantoso caso de derrame de petróleo en el Golfo de México a manos de la British Petroleum.

A cuatro años del derrame de petróleo más nocivo en la historia de la humanidad, ocurrido mar adentro en Estados Unidos a manos de la British Petroleum, Esperanza Martínez, miembro de Acción Ecológica y de la Red Internacional Oil Watch, demandó el reparo integral del daño causado a la naturaleza y una sanción que no se reduzca a una suma de dinero.           

En abril de 2010, la plataforma petrolera Deepwater Horizon, contratada por la British Petroleum, ubicada a 80 kilómetros de la costa de Luisiana, Estados Unidos, se hundió después de una explosión.  El resultado fueron cerca de 780 millones de litros (206 millones de galones) de petróleo crudo derramado en el mar, contaminando todo a su paso, delicados estuarios y playas, y cerrando vastas áreas del Golfo a la pesca comercial.

“A partir de esa fecha, hemos intentado abrir varias puertas, hacer una presentación de este caso en las cortes ecuatorianas considerando que, por una parte, la naturaleza no tiene fronteras y por otra, el Ecuador reconoce los derechos de la naturaleza en su Constitución”, señaló Martínez.

La activista por la defensa del ambiente y la vida, reconoció que el éxito ha sido esquivo en sus demandas “por eso decidimos presentar el caso ante el Tribunal de los Derechos de la Naturaleza en enero de 2014. Y esperamos que ahora se resuelva”, agregó.
           
En 2012, la British Petroleum fue sancionada con una multa de 4,500 millones de dólares a favor de los Estados Unidos. La indemnización constituyó un récord; sin embargo, el reclamo de organizaciones como Oil Watch y Acción Ecológica, va más allá de una mera sanción económica.

Para Esperanza Martínez, existe un derecho vulnerado que no está siendo reconocido por los estándares internacionales. Hablamos de la naturaleza como sujeto de derecho. “Más alá de la comida que nos ofrece el mar, más allá de cuánto se afectan nuestros territorios, hay un derecho de la naturaleza que ha sido ignorado y esto es porque hasta hace muy poco tiempo no existía la noción de los derechos de la naturaleza en la legislación tradicional de nuestro continente”, acotó.

Esta realidad cambió cuando, en la Constitución ecuatoriana, se incorporaron los derechos de la naturaleza. “Se incorporó este reconocimiento y se han hecho algunos pasos a nivel internacional para procurar que estos sean reconocidos”.

La reparación que propone Martínez está ligada a cinco componentes que tienen que ver con acciones específicas para reparar el daño causado a la naturaleza.

El primero es la restitución del derecho de la naturaleza a existir. “Para eso demandamos que se suspendan las operaciones en el mar que estarían provocando estas situaciones de extremo riesgo. Me refiero a mares profundos y a zonas en donde la presión hace que un evento como el que pasó se vuelva a repetir. Hay un riesgo inminente”, añade.

En segundo lugar se encuentra la compensación. Pero la manera de compensar a la naturaleza no es la misma que a las comunidades, a quienes se les devuelve lo que perdieron. “En este caso pedimos que se deje represado una cantidad equivalente de crudo a responsabilidad de la empresa. O sea, que la empresa pague por ese crudo que no va a salir. Y esa nos parece una manera de compensarle a la pachamama evitando exponerle con esas nuevas explotaciones”, sintetiza Martínez.

El proceso incluye la rehabilitación que es de largo tiempo. “Si tú piensas en la materia de rehabilitación, tienes que pensar que si los seres humanos para rehabilitarnos pasamos por un proceso con psicólogos, médicos, chequeos periódicos, imagínate lo que se necesita en el mar. Hay cómo hacerlo, es complejo pero no imposible, se necesita hacer un seguimiento de qué está pasando con el crudo que se está quedando en el subsuelo, cuál es el sufrimiento de los animales que están en el mar. Se necesita eliminar los puntos de estrés para evitar que ese sufrimiento se vaya acumulando. Eso se puede hacer”, dice.

Las demás tienen que ver con la sanción a los responsables de este hecho. “Las empresas, los Estados que están dando los permisos y las personas involucradas que han hecho lobby para debilitar la poca regulación que había para las actividades extractivas, también se necesita sanción para ellos”.

“El repudio de la humanidad ante este tipo de hechos ya es de por sí una sanción. Pero hay que ser cuidadoso para que el silencio o las generalidades no creen impunidad”, sentencia Martínez.

NO APRENDEMOS
Pese al derrame de petróleo en el 2010, la representante de Oil Watch, alertó que las actividades extractivas mar adentro continúan en la zona norte de América. “No hemos aprendido nada”, dice, al tiempo que agrega que si la garantía es que no se vuelva a repetir el incidente, no se está actuando con coherencia.


“¿En qué se ha convertido el mar en esta sociedad capitalista que acumula y que, desde que hay el petróleo, en estos últimos 150 años, ha determinado una cantidad de desechos impresionante? El petróleo acelera la producción  y el consumo y con ellos, los desechos. Creo que dimos un giro en donde el mar pasó de ser “la cuna de la vida” al basurero del capitalismo”, finaliza Martínez. 

sábado, 6 de diciembre de 2014

Caso Chevron: Pueblos indígenas solicitarán a otros países se ejecute sentencia en contra de petrolera


Ø  Abogado de víctimas de Chevron, Pablo Fajardo, explica que se solicitará a los países en donde la petrolera tiene inversiones, validar la sentencia por 9,500 millones de dólares de reparación, dictada por la justicia ecuatoriana a favor de las comunidades indígenas de la zona sur del país.

El abogado de pueblos indígenas víctimas de la contaminación sufrida a principios de los noventa a manos de la empresa Texaco (hoy Chevron) en Ecuador, Pablo Fajardo, informó que se solicitará a los países en los que la petrolera tiene inversiones en la actualidad, la ejecución de la sentencia que pesa sobre la empresa, dictada por la justicia ecuatoriana, para reparar los daños ambientales y sociales ocasionados.

En 1964, Texaco (comprada por Chevron en 2001), inició actividades petroleras en la zona sur de Ecuador, en plena Amazonía. Permaneció en el lugar hasta 1992. Un año después, las comunidades amazónicas de la provincia de Sucumbíos, presentaron una demanda en contra de la petrolera, en Estados Unidos.

“El caso Chevron es, por muchas razones, el más importante en la actualidad de litigios en el mundo entero: es el daño ambiental más grande causado por una empresa petrolera de forma intencional. En  el mundo han existido muchos daños ambientales pero producto de accidentes”, comenta Fajardo.

La diferencia, continúa explicando el abogado, es que en Ecuador no se trató de un accidente. “Fue una operación diseñada por la empresa con el objetivo de incrementar su ganancia económica disminuyendo su inversión. A esto se le agrega la actitud racista puesto que la empresa consideraba y sigue considerando que los pueblos originarios de Latinoamérica valen mucho menos que cualquier otro ciudadano”, enfatiza el defensor de las víctimas de Chevron.

En ese contexto, la empresa Chevron Corporation, antes Texaco, vertió más de 60 mil millones de litros de agua tóxica a los ríos de la Amazonía sur de Ecuador. Posteriormente construyó 1,000 fosas del tamaño de una piscina olímpica, donde arrojaban todo tipo de desechos tóxicos de la industria petrolera y cubrió con el crudo más de 1,500 kilómetros de carretera que construyeron como vías de acceso a los pozos.

“Hay una crisis humanitaria en salud, se registran más de 2,000 muertes por cáncer atribuibles a los tóxicos que dejó la actividad petrolera. Hay desechos tóxicos que están en el suelo, aire y agua. Ese daño social, ambiental, cultural provocó que hace 21 años, 30 mil campesinos e indígenas empezáramos una batalla en contra de Texaco en los tribunales de justicia para lograr que la empresa repare el daño”, agrega Fajardo.

EJECUCIÓN A LA ESPERA

En febrero de 2011, la empresa Chevron fue condenada en primera instancia, por jueces ecuatorianos, a pagar una reparación a las comunidades indígenas afectadas. En 2012 la sentencia fue ratificada y en 2013 la propia Corte Suprema de Ecuador, confirmó la condena que implica el pago de 9,500 millones de dólares por reparación de daños ambientales y en salud.

Sin embargo; la empresa, lejos de cumplir con su obligación y respetar la ley, “lo que hace es huir de ese compromiso y ataca al gobierno ecuatoriano, a las víctimas y a los abogados que estamos defendiendo esta causa. Dice que los juicios son fraudulentos y ha demandado al Estado ecuatoriano ante la comunidad internacional”, cuenta Pablo Fajardo.

¿Qué estrategia se quiere llevar a cabo para que Chevron cumpla con su responsabilidad judicial? La petrolera, explica Fajardo, ya no tiene activos en Ecuador; pero existe un mecanismo jurídicamente válido y aplicable para que pague la deuda.

Chevron tiene inversiones en más de 60 países. Lo que se busca es recurrir a esos países, a sus jurisdicciones, para validar la sentencia ecuatoriana y ejecutarla. “Este 11 de diciembre, tenemos una audiencia en la Corte Suprema de Canadá, si logramos ganar ahí, significa que podríamos soñar con ejecutar la sentencia en ese país, donde Chevron tiene una inversión de más de 15,000 millones de dólares”, señala Fajardo.

El mismo procedimiento se está siguiendo en los países de Brasil y Argentina y se pretende hacer la misma acción en donde Chevron tiene más inversiones.

“Esto sería un precedente internacional que beneficia el mundo entero. Abre las puertas para que la gente se dé cuenta y denuncien estos casos. El nuestro es importante porque lleva un estandarte de lucha de los pueblos marginados, oprimidos y excluidos, en contra de estos crímenes corporativos”, sentencia el abogado.

La ‘caravana climática’ llega a Lima tras ser retenida por el Gobierno de Ecuador

ü  Un autobús bautizado como ‘Caravana Climática’, integrada por jóvenes estudiantes y profesionales, denuncia la explotación petrolera en el Yasuní, y reclaman el respeto al derecho de la naturaleza y los pueblos indígenas.
ü  El colectivo ‘Yasunidos’ denuncia haber sufrido la detención arbitraria por parte de las autoridades de su país.

El colectivo de 23 jóvenes, integrantes de la ‘caravana climática’, llega a  Lima tras cinco días de viaje,  durante el cual, fueron retenidos hasta en siete ocasiones. Los ‘Yasunidos’, como así se denominan, denuncian el “acoso” al que han sido sometidos durante su trayectoria, y afirman que durante las retenciones, los policías se referían a que existían “órdenes desde arriba”.

La ‘caravana climática’ partió desde México, atravesando Centroamérica hasta llegar a Ecuador, donde un grupo de jóvenes se unió a la misma. Denuncian la explotación petrolera en el Yasuní y defienden los derechos de la naturaleza y de los pueblos indígenas.

 Reclaman que la policía los retuvo por unas horas bajo el pretexto de que el bus en el que viajaban no contaba con los permisos necesarios. “Nos han pedido los nombres, la licencia del carro, nos decían que no podía circular. Sólo en Ecuador han tratado de retener a la caravana”, declara Jhon Cellán, integrante del colectivo.

“Hemos venido al Perú para participar en la Cumbre de los Pueblos y asistir al Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza para presentar nuevamente el caso y posiblemente dictar sentencia”, precisó Patricia Carrión, abogada ecuatoriana y miembro de los Yasunidos

El exministro de Energía y Minas del gobierno ecuatoriano y expresidente de la Asamblea Constituyente de ese país, Alberto Acosta, criticó duramente las políticas del presidente Rafael Correa, en materia de cuidado y prevención para el ambiente.

“Un gobernante que señalizó su brújula de viaje hacia la izquierda, la cambió hacia la derecha. Lo que había sido una propuesta de transformación profunda, ahora el presidente está liderando una suerte de restauración conservadora en el Ecuador. Rafael Correa es el gran modernizador del capitalismo y no está respetando ni los derechos de la naturaleza, ni los de los pueblos indígenas, ni la democracia”, manifestó Acosta.

‘Yasunidos’

La Constitución ecuatoriana, aprobada durante el mandato del presidente de ese país, Rafael Correa, incluyó, por primera vez, los derechos de la naturaleza; sin embargo, en agosto de 2013, hubo un viraje hacia el favorecimiento de las actividades extractivas. La decisión de explotar la reserva del Yasuní, un área privilegiada en recursos naturales y protegida por su condición, despertó la indignación de la sociedad civil que se alzó con el movimiento Yasunidos.

Desde el colectivo, el reclamo por los derechos de la naturaleza se ha hecho cada vez más fuerte en el Ecuador, donde, hasta el momento, solo han recibido la espalda de las instituciones que no reciben sus denuncias.

De hecho, hace unos meses, Yasunidos juntaron las firmas que se necesitaban con el objetivo de presentarlas ante las autoridades y exigir una consulta popular para decidir sobre la explotación en el Yasuní.

No obstante, el 60% de esas firmas fueron tachadas por la institución electoral y el pedido de consulta popular fue rechazado. A este hecho, Alberto Acosta califica como un fraude.

“El presidente ha negado la posibilidad de que con una consulta popular se tuvo que recurrir a un verdadero fraude, impulsado desde el Consejo Nacional Electoral, que actúa como caja de resonancia del Gobierno central, con el apoyo de la Corte Constitucional del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, para impedir que se llegue a esta consulta popular”, resume el exministro ecuatoriano.

Por su parte, Carrión comentó que el colectivo ha acudido a todas las instancias de su país y, luego del rechazo de su reclamo, por parte de las autoridades, denunciaron al Gobierno ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que esperan haga llegar su caso ante la Corte IDH.

El Parque Nacional del Yasuní como víctima de extractivismo

Ecuador es un país muy rico en biodiversidad, el Yasuní es tal vez el lugar más biodiverso del planeta, tiene más de 14 naciones indígenas. “Se buscó una Constitución que responda a esa realidad de un país multidiverso y pluricultural”, explicó Natalie Greene, miembro del Comité Ejecutivo de la Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza.

“El presidente Correa cambió su decisión, su orientación y empezó a “darse cuenta” que necesitaba dinero y, en vez de cumplir con la Constitución, prefiere extender un modelo de extractivismo brutal. En vez de reconocer los derechos de la naturaleza y ser consistente con lo que plantea la Constitución, se vuelca a una cosa que ahora es salir del extractivismo profundizando el extractivismo”, resume Greene el por qué el país ecuatoriano está ahora partido en dos.

Pueblos indígenas representan a la naturaleza y denuncian violación de derechos indígenas y de la naturaleza por los Estados y las transnacionales


ü  Poblaciones originarias alertan sobre la impunidad corporativa

ü  En primer día del Tribunal de los Derechos de la Naturaleza seis casos fueron sometidos a juicio: Caso de las cuatro cuencas amazónicas en Loreto; BP; Chevron; Conga; Belo Monte y  Condor Mirador en Ecuador

Empresas transnacionales y Estados se encuentran bajo la lupa por el Tribunal Internacional por los Derechos  de la Naturaleza, que se viene desarrollando en Lima, desde el día viernes 5 hasta sábado 6 de diciembre, donde se seguirán presentando otros casos a nivel nacional e internacional respecto a la violación de los derechos de la naturaleza y de los pueblos indígenas, en el marco de la celebración de la vigésima Conferencia de las Partes (COP).

“Este tribunal ético permanente es un llamado a la humanidad para encontrarnos con la Naturaleza. Esta instancia surge cuando los Estados no cumplen con su obligación de preservar la vida de los seres humanos”, afirma Alberto Acosta, presidente del Tribunal, y ex presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador.

Casos peruanos: Conga y Pluspetrol (4 cuencas)

“Yanacocha es una herida profunda en la Madre Tierra, en Cajamarca”, lamentó Milton Sánchez, de la Plataforma Interinstitucional Celendín. Sánchez relató durante la audiencia toda la trayectoria de contaminación de la empresa Yanacocha. Asimismo, el ambientalista denunció que este proyecto destruiría las fuentes hídricas de la región. “Se verterían 85 mil toneladas diarias de relaves tóxicos durante 17 años”, afirmó. Milton condenó al presidente Humala por no cumplir con su promesa de velar por el derecho al agua de las comunidades.

José de Echave, director de CooperAcción, manifestó que no se realizó una consulta previa, libre e informada a la población, a pesar de la vigencia de la Ley de Consulta. Además, resaltó que el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que se presentó era “inconsistente, incompleto y violaba normas nacionales”.

Respecto al caso del Lote 192 en la selva loretana, se personó José Fachín de la cuenca del Pastaza. Relató al Tribunal que hace un año fue encarcelado, torturado y judicializado. Afirma que “desde hace más de cuarenta años la actividad petrolera ha generado muerte humana y animal”. A pesar de que el Estado ha declarado el Estado de Emergencia denuncia la inacción del Gobierno y de la empresa Pluspetrol. Exigen sancionar a Pluspetrol y que se determinen las responsabilidades del Estado por no proteger sus derechos y los de la naturaleza.

Casos del Ecuador: Cóndor Mirador y Chevron-Texaco

La cordillera del Cóndor está atravesada por proyectos mineros a gran escala, como es el caso de Condor Mirador. Luis Corral, defensor de los derechos humanos y de la naturaleza, manifestó que este caso viola los derechos de la naturaleza y colectivos”. Denunciaron el asesinato del luchador social, José Tendetza quien estaba citado para que asistiera al Tribunal como testigo. El dirigente achuar Domingo Ankuash condenó este proyecto y sentenció: “La Naturaleza y los seres humanos somos aliados, si uno desaparece, el otro también”. Por su parte, Narcisa Aucay,  habitante de la región manifestó: “No nos van a callar. Nos han enseñado a vivir libremente, con honor y con dignidad”.

También se expuso en el Tribunal el caso de la empresa Chevron-Texaco que extrajo extrayendo petróleo desde el año 1967 en plena amazona ecuatoriana. La corporación construyó 860 piscinas donde se arrojaron los desechos tóxicos. En la actualidad, existen más de 2.000 casos de cáncer atribuibles a los tóxicos desechados por la actividad petrolífera. Pablo Fajardo, abogado de las  víctimas de Chevron concluye que “se ganó el caso, pero no se limpia la amazonía ecuatoriana”; además informó que Chevron no acepta las sentencias de remediación del ambiente, por lo que se genera una afectación a los derechos internacionales.

Caso BP

Esperanza Matínez, de la organización Oil Watch, presentó el caso de la explosión en 2010 de la plataforma petrolífera ubicada en el Golfo de México que causó el derrame de aproximadamente 5 millones de barriles de crudo, y la muerte de 11 trabajadores. Martínez calificó este derrame como “el más grave de la humanidad”, y denunció la afectación de las especies que habitan en el mar. Asimismo, puso en conocimiento del Tribunal que el sistema de limpieza que empleó la empresa BP provocó que las partículas de petróleo se hicieran más pequeñas lo que facilitó que fueran absorbidas por las especies.

Caso brasileño  de Belo Monte
El Tribunal también escuchó el caso de Belo Monte, la megarepresa que está construida al 50%, y que se convertirá en la tercera más grande del mundo. “Los pueblos están siendo afectados en su alimentación. No pueden pescar porque los peces se han ido de la región. Los pueblos no pueden beber su propia agua, debido a la actividad hidroeléctrica”, alertó la especialista Sonia Guadalajara.

jueves, 4 de diciembre de 2014

​Juzgarán al Estado Peruano por violación a los derechos de la naturaleza

ü  El Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza someterá a juicio a doce casos más a nivel internacional.
ü  Una caravana climática se dirige desde Ecuador a Perú para denunciar la explotación petrolera del Yasuní.
El Estado peruano será juzgado por los casos de Conga, la contaminación en las  cuatro cuencas amazónicas en Corrientes, Pastaza, Tigre y Marañón  (Loreto) y la persecución de los defensores de la Madre Tierra en Bagua por el Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza, establecido en Lima durante los días 5 y 6 de diciembre en el Hotel Bolívar, en el marco de la celebración de la vigésima Conferencia de las Partes (COP).
“Este tribunal ético permanente es un llamado a la humanidad para encontrarnos con la Naturaleza. Esta instancia surge cuando los Estados no cumplen con su obligación de preservar la vida de los seres humanos”, afirma Alberto Acosta, presidente del Tribunal, y ex presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador.
Esta instancia juzgará además a otros casos, doce en total por destrucción y violación de los derechos de la naturaleza. Las sentencias se dictarán teniendo como marco legal los Derechos de la Naturaleza y la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra.
“La naturaleza no debe ser objeto de explotación, sino sujeto de derecho. Esto implica un cambio civilizatorio. Los seres humanos no podemos estar al margen de ella, somos naturaleza”, señala Acosta.
El jurado estará conformado por 14 representantes nacionales e internacionales. En los juicios, se recogerán testimonios de las víctimas, se presentarán pruebas de violación a los derechos de la naturaleza y en el caso de reunirse las evidencias necesarias, se dictará sentencia. Además, se emitirán medidas de reparación.
 “Este tribunal no tiene vinculaciones jurídicas, sin embargo, la fuerza de este tribunal reside en reconocer los derechos de la naturaleza y generar conciencia. Las actividades extractivas son un acto de violencia contra la naturaleza y las personas”, declara el fiscal del tribunal Ramiro Ávila.
Otros casos de países vecinos también se someterán a juicio, como Ecuador, por la contaminación de Chevron, el proyecto Yasuní-ITT, y la Mina Cóndor. Además de Brasil por la construcción de la represa de Belo Monte, Bolivia, por el fracking hidráulico;  Estados Unidos y Australia.
‘Yasunidos’
Patricia Carrión, fiscal adjunta del tribunal, informó que un autobús bautizado con el nombre de “Caravana Climática”, conformada por activistas que defienden la no extracción  del crudo en el Yasuní en Ecuador,  y la detención del cambio climático, se dirige desde Ecuador a Lima, y estima que llegará mañana. Carrión denuncia que durante el viaje han sufrido un “sistemático proceso de acoso” y han sido retenidos en al menos seis ocasiones. “Esta caravana es incómoda para el gobierno ecuatoriano pues queremos denunciar lo que ocurre en el Yasuní”.
Derechos de la naturaleza
En el 2008, el Ecuador se convirtió en el primer país en el mundo en reconocer a la Naturaleza como sujeto de derechos. El 20 de abril del 2010, en Cochabamba- Bolivia, en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, se adoptó por más de 35.000 personas, la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra.
En enero de 2014 se instala el primer Tribunal Permanente por los Derechos de la Naturaleza y de la Madre Tierra, en Quito-Ecuador, presidido por la Dra. Vandana Shiva.  A partir de este Tribunal semilla, se han desarrollado cuatro salas especiales alrededor del mundo en el 2014: dos relacionadas al caso Yasuní en Ecuador, una por el caso Chevron y la industria de combustibles fósiles el 5 de octubre en San Francisco-EE.UU; y otra por el Arrecife de Coral el 15 de octubre en Australia.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Presentan propuestas desde los países del sur para proteger los océanos

Asistirá el Premio Nobel de la Paz,  Rajendra Pachauri, por su compromiso con la divulgación de los peligros del cambio climático
 

Organiza: Ocean Security International

 
DÍA:            Lunes 1 de diciembre

LUGAR:      Hotel Estelar, Salón Armendáriz, Avda. Benavides 415, Miraflores

HORA:        5.30 pm
 

Más de 25 países participarán en la conferencia inaugural en Lima de la organización no gubernamental Ocean Security International, donde se abordará la sostenibilidad costera y oceánica, celebrada en el marco del inicio de la 20ª Conferencia de las Partes (COP 20).

"Se busca promover intercambios de buenas prácticas y estrategias innovadoras sobre la base de un diálogo Sur-Sur. Creemos que la gente de África, Asia, América Central, América del Sur y el Caribe, pueden aprender mucho de sus respectivos éxitos y fracasos y poner en marcha proyectos con el reto de adaptarse al cambio climático", afirma Vikktor Sebek, presidente de la organización.  

Las propuestas presentadas se plasmarán en la “Declaración de Lima” que será presentada por la delegación de Filipinas al segmento ministerial del COP. Además, se promoverá la financiación de proyectos concretos presentados por los participantes.  En este encuentro se lanzará lo que se ha bautizado con el nombre Misión 150, ya que las propuestas que se acuerden se desarrollarán en unos 150 países del mundo.

Este evento reunirá al Premio Nobel de la Paz, galardonado en 2007, por su compromiso con la divulgación de los peligros del cambio climático. Asimismo, asistirán el ex presidente de Guatemala, Honorable Vinicio o el alcalde de Bogotá, Gustavo Francisco Petro, entre otros.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Urgen medidas urgentes frente al cambio climático: afectará a los más pobres


 “El Cambio Climático es una realidad y está afectando todas las formas de vida del  planeta. En un futuro cercano afectará especialmente a las poblaciones de los países más pobres que no han sido precisamente los que más han generado los gases efectos invernadero que nos han llevado a la situación actual. Es el fondo de una situación de injusticia ambiental, de injusticia climática”. Con estas palabras, Marco Arana, líder del partido ecologista Tierra y Libertad y del Frente Amplio del Perú, se refirió a propósito de la próxima conferencia mundial sobre el cambio climático COP20, que se desarrollará en el país.
 
“Frente al Cambio Climático, el Perú debe afrontar una serie de desafíos que van desde la acelerada pérdida de sus glaciares, la galopante deforestación amazónica, la cada vez mayor ocurrencia de fenómenos climatológicos extremos, la destrucción de sus cabeceras de cuencas por expansión no planificada de actividades mineras sean estas legales o ilegales. Los cambios que se necesitan son profundos y no puede esperar más”, sostuvo Arana.
 
El líder ambientalista anunció que miles de ciudadanos apoyarán la Gran Marcha de los Pueblos que partirá el domingo 7 desde las lagunas de Conga en Cajamarca para llegar a Lima el nueve de diciembre para unirse a la marcha que se realizará el 10 por varios distritos de la capital.
 
Así mismo, señaló que es “muy importante que sean acogidas las propuestas no solo de mitigación a las que las grandes economías del mundo deben comprometerse sin dilación, sino que demando al gobierno peruano y a la comunidad internacional, encarar las medidas de adaptación al cambio climático en el Perú, principalmente entre los sectores más pobres”.
 
Al mismo tiempo, destacó la necesidad de potenciar el SERFOR, el Ministerio del Ambiente y los gobiernos regionales para combatir la deforestación amazónica, fijando metas precisas y asignando los recursos financieros internacionales necesarios. “Lo mismo para una protección adecuada de las fuentes naturales de agua y poder garantizar el derecho al agua sobre la base de la defensa de las empresas públicas de provisión de servicios de agua y saneamiento que también se hallan amenazadas con procesos de privatización, lo cual afectaría más aun el derecho al agua de las poblaciones con menores recursos”, acotó.
 
Finalmente, Arana expresó su preocupación por cómo el gobierno peruano, para reactivar el crecimiento de la economía, ha dado un conjunto de normas que desmantelan los pocos avances que se habían logrado en materia de institucionalidad ambiental, que podría agravar aún más nuestra vulnerabilidad frente al cambio climático ya que se ejercerá mayor presión de las inversiones en ecosistemas andinos, costeros y amazónicos frágiles y podrían vulnerar aún más
 
“Los derechos territoriales de los pueblos amazónicos, las comunidades campesinas y las poblaciones urbano marginales de las principales ciudades costeras, siguen careciendo de derecho al agua y el derecho a vivir en ciudades limpias y seguras social y ambientalmente”, manifestó.
 
El ambientalista señaló por eso “la importancia que la COP20 pueda ser también una oportunidad para fortalecer el movimiento ciudadano ambientalista peruano que cada vez ha ido creciendo, a pesar de la dura hostilidad que contra sus miembros han tenido las leyes de criminalización de la protesta y las actividades ilegales que actúan con impunidad y han convertido al Perú en el cuarto país del mundo donde más asesinatos se cometen contra los defensores ambientales”, puntualizó.